jueves, 21 de agosto de 2014

Latin Trends 2014

Vida y obra del ahora latinoamericano.

Comercialmente atractiva y decepcionante en lo conceptual, el Latin Trends de este año arroja sobre las marcas latinoamericanas una serie de conclusiones que, favorables para algunos, no deja de ser inquietante para el hacer de la moda que se genera en el territorio local.

El miércoles 20 de este mes y amparados por Parque Arauco, Latin Trends 2014 convocó a una selección de diseñadores latinoamericanos para mostrar sus colecciones primavera verano de 2014 – 2015.

Abrió el desfile  la marca argentina María Cher cuya propuesta está asociada al minimalismo estructural pero a la sobre exposición de estampados, sublimados, teñidos y bordados. Hicieron un magro y poco relevante resumen de una colección cuyo look book es un paseo por el alto verano argentino que suma tendencias globales a una marca con un reconocido sello local de carácter trasandino.  Consolidaron el bloque de estampados en una relajada silueta que hace reposar la ropa sobre el cuerpo y no al revés. Había de todo y todo apenas hilvanado por una idea de producto que se encaja en una colección vendible pero poco reconocible.



Karyn Coo introdujo una serie de textiles y texturas a una micro colección cuya silueta era a ratos  poco sentadora, con el talle alto en los pantalones y siempre poniendo énfasis en la cintura media, la diseñadora acompañó a algunos de sus looks con una masculina blusa blanca y que bueno… no hay nada nuevo en ella. Laboriosa, la sra. Coo diseñó lo que parecía una línea Crucero, relajada y en algunos momentos llamativa, como y citando a Matias Hernan, con un detalle constructivo valorable en el ultimo vestido, el cual pudo haber permeado de un modo u otro al resto de la línea Pre Verano.


Cecilia Hernández, la ecuatoriana radicada en Buenos Aires es la cabeza creativa de Talitha Ind, cuya colección mostrada en la BAFWeek contó con mucho más tiempo de desarrollo que la muestra coctelera con que la vimos acá. No pudimos ver el desarrollo conceptual de una colección inspirada en “…criaturas surreales intervenidas con técnicas lisérgicas…”. Abrió una chaqueta motoquera con maxi aplicaciones metálicas sobre una falta serpenteante, la que dio inicio a un desfile atiborrado en sublimados sobre gasas y tafetanes, volados y volúmenes asimétricos que a pesar de su aire digital conservaba un sesgo naturalista y fractal. Pequeño viaje en un san Pedro textil.


La línea de hombre de Magdalena Olazábal fue una singularidad ya que transitaba por una paleta de colores que divagaba entre el azul, celeste, cerúleo y gris y que manejaba texturas y cortes clásicos de modo usable y diverso. No exento de toques lúdicos el conjunto de chaleco de punto con bloques de colores y el maxi short era un look defendible y masculino cuya proeza está en cautivar al hombre chileno en el uso de prendas frescas y con personalidad. Lo presentado para mujeres había un aire severo… Respondiendo un sexo al otro, llevando al hombre a la forma femenina y la mujer a la hombría, habría que ver la colección completa para esbozar una idea del panorama que MO Store quiere mostrar.


La tucumana Sabrina Sastre presentó a través de Clara Rosa una colección prolífica en la técnica de sublimación sobre tela. Entre arriesgada y segura crea retículas y tramas visuales en blanco y negro cuyas formas divagan en el zoom naturalista generando achurados en el paño blanco. Sus duetos de texturas visuales daban por resultado dinamismo al trabajo de una diseñadora que, con seguridad, crecerá en el tiempo… y en la técnica.


La artesanal muestra de Viviana Uchitel proponía algunas de las más conocidas (y milenarias) técnicas de teñido. Una a una, las piezas se dibujan, cortan, cosen y tiñen para dar por resultado una imagen contemporánea y anacrónica del vestir con color. Organza en degradé en vestidos  ligeros cuyas formas ya vistas adquirían un aire renovado debido a los diferentes formatos en el que el tinte se aplica.


La Joya hizo del cobre no una aplicación sobrepuesta en la tela sino hizo del metal un paño en sí mismo, gran valor estético y conceptual ya que aportaba brillo y transparencia a una colección sin más miramientos que la intervención misma sobre estructuras clásicas de vestir. Algo vintage, algo actual… Algo. Los vestidos en “cuprum blocking” eran sin duda una bella hazaña junto con un abrigo de lo que parecía un lamé menos procesado pero que en alianza constituían una inversión visual con una proyección particular.




La post – deconstrucción es un sello de Urenko. Mostraron una colección cuya maxi silueta era un estupendo hilo conductor, con interminables paños, los diseños creados por Nicolás Bertolo y Anita Nava transitan siempre por un camino geométrico y diáfano al que suman el estampado digital sobre prendas que arquitectónicamente están hechas para provocar espacios entre el cuerpo y la indumentaria.



La sintética propuesta de la argentina Andrea Urquizu sitúa al dueto blanco y negro como hilo conductor de una colección cuya fortaleza es entregar líneas básicas al vestir femenino y masculino. Sin una gran innovación de por medio, Urquizu plantea prendas simples y ponibles.



Seductora y comprometida con una arquitectura imponente, Evangelina Bomparola sorprende con una línea clásica y elegante entre monocromos de colores que iban desde el amarillo canario en un conjunto de short entallado y blusa de gasa  hasta un fucsia potente en un vestido asimétrico en el que el paño de viscosa flotaba libre sobre una estructura a la medida.  Una propuesta ligada a lo atemporal y clásico, Bomparola hace el ejercicio de vestir a mujeres de todas las edades



La brasileña Lenny Niemeyer presenta una serie de pasadas basadas en la “super-comodidad”, sencilla y fresca y a la vez compleja y medida estampa sobre su paño textil  cuerpos florales difusos y llevados al microscopio, petalos y pistilos de orquídeas, crea una colección sumamente primaveral y exquisita.


Finaliza, Jorge Duque para Pineda Covalin quien se vale de seda estampada para crear vaporosos y suntuosos trajes… siempre en crucero, siempre en verano, la propuesta es potente y con personalidad. Para e hombre propone trajes de un solo cuerpo de estampado acompañados de camisa blanca o en conjunto azul cobalto que vibraba sobre una seda con tintes naranjas. Para las mujeres, Pineda Covalin ofrece clásicos mezclados con su sello característico.



La moda es un marca pasos del momento actual por el que cursa cada reducción territorial donde trabaja cada creador y era de esperar que eso se viera en el desfile. Por ejemplo, los diseñadores argentinos transitaron por el camino de la digitalización del estampado y se notó en cada trabajo visto y así también un peso algo lúgubre, desprovisto de color y riesgo.

Al final de la jornada Latin Trends ofrece una variada gama del trabajo en proceso del diseño latinoamericano. Pequeñas muestras del trabajo individual hace presagiar una curatoria centrada en lo comercial, vendible y listo-para-usar. Se le quita el discurso al diseñador para entregar una breve reseña de lo que es su trabajo… Lamentable si se piensa en el tiempo que cada uno toma para desarrollar su propuesta. 

Texto : Nicolás Castillo
 Fotos : René de la Cruz
Equipo Circulo Mag


para ver mas https://www.facebook.com/pages/circulomagcom/162951550551813

lunes, 30 de junio de 2014

SEMANA DE LA MODA SLOW 2014




LUJO Y REALIDAD EN FORMATO CHILENO

De todos los eventos de moda en el magro calendario local, es este el que debería tener la mayor atención dentro del espectro. No solo porque existe una nobleza particular en el evento, sino porque lo que se presenta dentro del concepto se arranca de lo rápido e industrial, sino que se avoca a lo perdurable e identitario.

Fue en la Estación Mapocho y bajo el nombre de Slow Fashion, Semana de la Moda Slow, Moda Morfosis, etc. característica común de un evento cuya organización carece de orden y bagaje, se dio cita a un grupo de diseñadores que desarrollan, a su modo, lo que hoy en día llamamos Moda Lenta, la moda consiente del hacer, producir y gestionar el diseño, como respuesta al fast fashion, la moda de la que se nutre fervientemente el retail y que tantos daños provoca en la economía, el medio ambiente, la política y la dignidad humana.

Abrió, en una pasarela patrimonial, amplia y bella pero mal iluminada y escasamente demarcada, las joyas que Natalia Yañez desarrolla para la colección “Las Chilotas” cuya fortaleza es el uso de un tejido de carácter histórico en accesorios que provocan tensión visual (como podría esperarse de la imposición de una trama sobre el cuerpo) y como, en pasarela, el formato usado sincronizaba con el espacio, como iban vestidas a modelos y la intención de realzar el objeto.



Luego era el turno de una invitada internacional. Desde Colombia, Adriana Santa Cruz nos mostraba un nuevo patchwork, uniendo tramos de paño lana y que acercaban sus prendas a ratos a la deconstrucción y a ratos ponía énfasis en las dualidades entre lo largo y corto, delicado y sensorial, la colombiana mezcla texturas y tejidos para lograr un apuesta contemporánea.



A renglón seguido presentó una propuesta donde lo figurativo era lo central, “Aves del Paraíso” de La Burla mezcla materiales dispares con estampados obvios que dan nombre a la colección cuyo peso conceptual se difuminó después de que el primer modelo abandonara la pasarela con una suerte de burka y un cintillo metálico. Visto estaba, pero valía la pena intentarlo, De todo el nylon contenido en la ropa mostrada por La Burla podríamos declarar que de moda lenta contenía muy poco.



La radical propuesta de Juana Díaz se ha ido ablandando con el tiempo, la misma silueta, la misma confección, el mismo oficio. Al principio era un halago, ahora vemos como una técnica de la que se apropia o crea una diseñadora debería evolucionar formalmente, sin embargo los destellos que brinda la sra. Díaz de su trabajo quedaron claros con un faldón que cerró el desfile, su modo se replicaba en un objeto nuevo, que daba la impresión que esas cicatrices que muestran las telas de Juana contenían una arquitectura desbordante. Una evidencia de genialidad pero que no permeó una colección que en pasarela era acompañada por las roídas joyas de estudio Walka, que, con esmero impusieron una estética “folk – trash” a los accesorios.




Con una propuesta potente y que apunta a una moda latinoamericana con raíces profundamente globales, la uruguaya Michelle Serván se encontraba fuera de formato, con una colección prolífica en estampados, paños extensos, y una silueta sin un norte claro existía en toda su figurativa propuesta un lenguaje que a pesar de ser contemporáneo, se acercaba mas a la estética básica del retail que a la vuelta en el pensamiento del Slow Fashion y por guiños como esto uno se pregunta finalmente, donde o que hace que un diseño posea el titulo que lo agrupe a la moda lenta, pues es la intención artesanal, el uso de materiales nobles y no intervenidos por el acrílico y que su propuesta visual vaya centrada en la intensión anacrónica de la prenda, elementos que la uruguaya poco transmitía.




Desde Ancud y bajo la mano firme de Marcia Mansilla, Taller Kelwo presentó una propuesta purista y radical. Visceral  con ese “hacer-acá” y con una visión global. Es tal el aislamiento de la sra. Mansilla que convierte toda su colección de prendas de paño lana y paño de telar en prendas atemporales, con líneas eternas y básicas y cuya sastrería es un halago para su acotada clientela. Contemporánea y sin pretensiones, Kelwo da una clase magistral de la artesanía chilena, donde los detalles en los pesados abrigos traían el olor chilote a la Estación Mapocho y donde la humildad de una prenda la hace tan noble como cualquier artículo de Alta Costura.




La argentina Paula Gray es en sí misma una simplista… y no vaya a creer, usted lector que serlo es un hastío, al contrario, ser sutil debe ser por lejos la sensación más difícil de provocar, cuando se quiere, claro. Sin embargo la diseñadora en cuestión plantea un blanco puro como hilo de su colección y así mismo plantea un giro en la moda slow, porque primero ofrece un cambio en la estética artesanal en el conjunto entregándolo a un norte futurista con materiales cercanos al algodón orgánico. Usable, cuestionable y “ready-to-wear”




Cualquier persona medianamente informada en moda, habrá visto el desfile que J. Altuzarra presentó en la pasada semana de la moda neoyorkina. El video puesto en You Tube goza de las nuevas tecnologías como el slow motion en HD donde el paño de baby alpaca se mueve como se mueven las arenas en el altiplano. Desde la palestra chilena el colectivo femenino Agrupación Moda Lenta mostró una propuesta invaluable, de altísima calidad tanto material como de manufactura. Lejos de cualquier adorno, la fortaleza de la propuesta era el uso de cachmires, linos y paños lanas de primera calidad producidos por Crossville u Oveja Tomé, conocidas empresas del rubro textil que encumbraron a Chile (previo al golpe de estado) como potencia del textil industrial y que con el tiempo se diluyeron en un mar de sin sabores y desproteccionismos estatales vergonzosos  y que a través del  diseño de AML vuelven a ofrecer un lujo singular centrado en el material puro, la confección dura y la sencillez que deja que los factores anteriores brillen en piezas únicas, atemporales y heredables debido a su alta calidad. Las siluetas libres unían todo de manera intuitiva y la paleta de colores, por defecto ( ¡Y QUE EFECTO! )Eran tonos tierra, marengos y grises. Flotaban sobre el cuerpo con elegancia exquisita. El colectivo, formado por micro marcas agrupadas como Mónica Navarro (Pranayama), Francisca Tuca, Fabiana Persia (Savia Indumentaria) y Maritxu Heauty (MH) son ciertamente un ejemplo de cómo la textilería femenina despoja la ropa de adornos más que la propia femeneidad y calidad.¿ Y que que tiene que ver con lo de Altuzarra? Pues desde esta perspectiva lo mostrado por AML posee esa misma globalidad, la misma exquisitez y el mismo lenguaje entre el sport wear  y elegancia que caracterizó ese desfile  y que ciertamente puestas, las cosas de AML, en una pasarela cuidada hubiesen brillado de otro modo.







Martin J está pronto a convertirse en un icono. La rebelión personal que lleva a cabo el diseñador lo mandó a buscar ayuda en maestros nacionales del hacer ropa como Ignacio Lechuga, alianza aplaudida por esta columna virtual de moda porque primero, despoja de egos a la micro industria de la moda criolla y segundo porque un dialogo entre diseñadores no lo constituyen las palabras dichas sino los trabajos mostrados y en ese aspecto Martin J entra al ruedo con la colección “Beloperone” íntegramente masculina que nace por la inquietud de la ropa para hombres hecha por hombres y como ofrecer al cliente una mirada singular de la indumentaria. La paleta de colores es un abstracto donde se premia la masculinidad con colores azules, grises, violáceos, entre otros y en donde las texturas marca la diferencia entre durabilidad y comodidad presente, por ejemplo, en el conjunto de short y camisa de cashmir en cuadrillé amarillo ocre en donde el aporte de MJ es una visión profunda, amplia y global que el diseñador comparte en su misión como comunicador. Honesto con el acontecer.





El sagrado corazón de Vale Valuchi se tomó la penúltima presentación de esta maratónica noche de desfiles. Con telas exquisitas y en constante movimiento la uruguaya presentó “Crista” y como no…  ¿Latinoamérica sin imágenes religiosas? RARO. Los paños vivos de Valuchi se presentaban como capas de información… sencillas, clásicas pero que funciona siempre ya que varios de sus detalles (muchas veces vistos) conforman soluciones sin innovación.




Para cerrar, la diseñadora Fran Montecino presentó una colección denominada “Espejos de Agua” y que profesa una conceptualización mística llevada a prendas con una carga emocional importante y que plantea un dialogo entre la visión de una diseñadora que en el hoy por hoy trabaja en silencio en su taller porteño, el consumo y la clientela. Hace algún tiempo atrás Karyn Coo planteaba el hecho de que la Alta Costura era una condición que tenia que ver con el tiempo de trabajo en un vestido. Pues aquí le podríamos presentar un ejemplo vivo de una mirada a la Alta costura con raíces artesanales, exclusivas, de calidad y con una historia extensa que contar. Bordados sobre lino, hilo de seda sobre algodón orgánico, paño lana y diseños adaptables al cuerpo visto como un soporte de colores, texturas e historias. El paso de la sra. Montecino por la escuela de Juana Díaz se hace patente en sus terminaciones y remate de costuras como sello de propiedad. Siluetas libres y clásicas Fran Montecino ofrece elegancia artesanal, atemporal y enraizada en la honestidad y creatividad.



 Concluir esta columna provocó la misma sensación de empalagosa espera (me imagino que como lector la sensación deberá ser similar) que el día de los desfiles, es necesario dar aire a la información y cuando decimos eso no nos referimos a un grupo de danza contemporánea haciendo un breack entre una tanda y otra, sino que mostrar de a poco el trabajo de los diseñadores. Darle a cada uno el tiempo de expresión necesario con dignidad y respeto, para que copas de vino rota no estropeen la pasarela ni los invitados se crucen por pasarela huyendo de que-sabe-uno-que-cosa entre modelo y modelo. Profesionalizar la puesta en escena es lo mínimo que puede hacer una organización al momento de decidir concretar un evento de esta magnitud, sin embargo felicitamos la gallardia de llevarlo a cabo.

De todo lo visto existe un aire de nueva moda, la moda del futuro, lo que usaremos por defecto si es que el consumo nos arrastra a la destrucción de los bienes globales. La expresión de cada uno de los creadores quedó sellada como una visión crítica de su realidad circundante. Una postura política entre el hacer ropa y el público que quiere comprarla. Hay en toda la Moda Slow el sentimiento de ir por un camino acotado y pedregoso pero con un paisaje hermoso que mirar y de estar aportando a una industria de diseño equitativa, única y despojada de prejuicios. Construir y avanzar sin dar pie atrás.-


Texto : Nicolás Castillo
 Fotos : René de la Cruz
Equipo Circulo Mag

viernes, 6 de junio de 2014

SANTIAGO FASHION WEEK (SFW) 2014


Moda vs. Retail.

La expectación es un arma contradictoria, primero porque alimenta ese deseo por ver algo sorprendente y a la vez coloca todas esas ambiciones en una sola carta que a veces no puede ser la mejor mano. Fue ayer, en el día quinto de este mes en que se daba por inaugurada la flamante #SFW2014 con patrocinadores como Avon, si Avon el mismo del librito y las ventas a pedido pero a su vez el mismo que antes había patrocinado la NYFW. Tremendo no?. Tan tremendo como el nombre, era el espacio que se usó para albergar el evento, nada más ni nada menos que el Centro Cultural Palacio de La Moneda, simpático dirían algunos, que lejos! Dirían otros, nosotros decimos ÉPICO.

El calendario ya estaba impreso y publicado, la Semana de la Moda se entregaba en su primer día al retail chileno. Creado por Nosotras, Daily, Romano y Converse, todas marcas con residencia en Chile (a excepción de Converse) pero con construcción china, vietnamita o tailandesa (incluyendo a Converse) y donde lo más sincero era la intervención de Claudia Vitali y sus bodies en la presentación de los zapatos Romano.

Si esta columna virtual de moda quisiera hablar de retail pues nos embarcaríamos a entrar a un mall y ver de cerca la magnifica confección de mano oriental y oler de cerca al sistema que hoy hunde al verdadero desarrollo de moda chilena.

Pues veámoslo así. Como enjambres entran los diseñadores titulados a oficinas de diseño de marcas cuya intención es preparar colecciones constantemente, corregir con los proveedores y enviar a oriente (donde el salario mínimo es casi un 15% menor al chileno y donde el resguardo a las condiciones laborales son tan paupérrimas como las historias que nos han contado)  con el cuidado de que no se tope la fecha de entrega con el año nuevo chino. Así entonces el retail se salta un paso importante, de hecho, dos, en la cadena de producción equitativa para el desarrollo país. Se diseña y se comercializa en Chile, pero no se produce ni construye ( como en la Colonia!), ósea, la clase media, que es el gran sostenedor del sistema del retail, no es participe de la industrialización de los productos, que, por cierto, su calidad es tan paupérrima como las condiciones laborales mencionadas antes. Y es justamente eso lo que está avalando la Semana de la Moda de Santiago albergada bajo el Palacio de gobierno. Una señal que al principio parecía estupenda es ahora motivo de decepción.

Pero como todo no puede ser nefasto, creemos que este tipo de actos de sabotaje a la industrial local pueden transformarse en iniciativas proteccionistas para los diseñadores, creadores y artesanos. Es un llamado a unirse, a formar un grupo cohesionado que sirva para dirigir las directrices del futuro de la moda chilena. Es simpático ver la gala MET o ahora ultimo el CFDA (Council of Fashion Designers of América) pero toda esa simpatía se ha logrado porque ha existido un ánimo de reunión y conciliación. Es necesario que el diseñador vuelva al podio quitado por productores y organizadores y hacer de una buena vez un Santiago Fashion Week donde el gran motor de concurrencia no sea una modelo medianamente conocida sino el diseño y la moda hecha por quienes se juegan día a día su reputación con su trabajo.

Y hay que hacerlo ahora que existe apertura social y voluntad política.

Y ejemplos hay varios, como el modelo que se instaura en Inglaterra,  donde el estado graba con impuestos la producción extranjera y usa esos impuestos para desarrollar y conectar a diseñadores locales con mercados globales y que, a pesar de quedarse con el 20% de las ganancias, ayuda a instaurar un plan de negocios solido y proteccionista para con las marcas nuevas ofreciéndoles convenios, lobby y el deseado asesoramiento político, social y económico.

El llamado de esta columna hacia los creadores es a crecer, pero crecer con igualdad y con respeto a la competencia, dos conceptos que el retail no tiene inserto en su ADN.-








TEXTO: CIRCULOMAG
FOTOS: RICARDO PEREZ DE ARCE 

miércoles, 4 de junio de 2014

Santiago Fashion Week 2014. La antesala.



En Círculo nos ponemos al día con #SFW2014. No es menor, la semana de la moda de Santiago se desarrollara desde mañana en el sub suelo de Palacio de La Moneda.  

Que el evento de moda se realice en el Centro Cultural Palacio de La Moneda (gran acierto por parte de la organización) es posible que sea visto, desde el exterior, como un paso importante dentro del proteccionismo de estado que debería abrazar la apuesta por la industria del textil chileno. De un modo u otro, nuestros desprotegidos creativos se enfrentan a un espacio público, republicano y transversal  para la comunidad. El mismo guiño hizo la organización de, por ejemplo, la NYFW moviéndose de Bryant Park al Lincoln Center. La moda llega donde menos se cree que pudiese llegar y roza, de modo practico, un sentir político del que la moda y el diseño chileno en general, que ha estado cercano al abismo.

El calendario de #SFW2014, expuesto en la imagen, nos grafica, de modo certero a lo que nos enfrentaremos. Empresas chilenas con producción en el extranjero, invitados internacionales y un día de diseño chileno… Un día de diseño chileno.


La información, sin prejuicios, está clara. Queda ver el trabajo que se presentará, con expectativas esperamos que todo resulte bien. Todo trabajo  merece ser visto y nosotros lo reseñaremos. Atentos, estamos trabajando para ustedes.-


lunes, 2 de junio de 2014

ROPERO PAULA 2014 DIA 3

El tercer día de Ropero Paula es posible que sea, disculpando las distancias, el mejor día de pasarela del evento a la que esta columna virtual de moda haya asistido antes. No solo por la calidad de las propuestas mostradas, sino porque el desarrollo de las mismas estaban hechas por dos chilenos cuyo trabajo tiene sede en el extranjero. Ahora bien, el extranjero es una cosa… Trabajar como diseñador de indumentaria, siendo la cabeza de tú propia marca en Paris y Londres respectivamente, eso es otra cosa.
El egresado del Central Saint Martins, Gabriel Vielma, presentó su colección Otoño – Invierno 2014 “ Wellcome to the Jungle” - Si, como la canción de Guns N Roses -  Presentada antes en la Semana de la Moda de Londres, como residente  y en la de Milán como invitado internacional.    “… Un día me preguntaron que qué estaba escuchando, y en el taller estábamos pegados con esta canción. Decidí llamar la colección así, porque era el momento…” y como habrá sido tal deleite sonoro que los prints sobre seda y organza obedecen a la grafica (pintada a mano) de la frecuencia de sonido de algún trozo de la canción. Abriendo con un vestido de intricada mezcla entre plumas y pedrería, la colección entera fue una apuesta por el british boho o esa suerte de trash couture que deconstruye y articula el hacer en Londres. Cuero, terciopelo, paño lana, todo en una constante escala de grises y algunos acentos rojos y que a su vez jugaban con la geometría para que la V ( de Vielma, obvio), se posicionara como logo. “… Trabajo en Londres, vivo en Londres, al lado mío hay 20 o 30 diseñadores que hacen moda, compañeros, colegas o socios… hay que identificarse…”. La silueta con tensión en la cintura, hilaba todo con rigor, el mismo puesto en la confección de la ropa cuya arquitectura de patronaje daba por resultado volúmenes rígidos y contenidos, en contraste con otros en donde la gasa de seda flotaba sobre el cuerpo.






  


El segundo en presentarse, fue el chileno residente en Paris, Octavio Pizarro, cuyo trabajo ha recibido más atención por parte de la prensa chilena y como no… desarrolla su actividad creativa en la capital mundial de la moda. El Sr. Pizarro presentó su colección “Tecno Mineral” inspirada conceptualmente por temas “eco lúgubres” como la erosión y el desgaste climático. Usando cueros, neoprenos y lurex, entre otros y que con una silueta purista y enfocada en los volúmenes sobre la rodilla se sintió una puesta en escena madura, profesional y que entra en una competencia global del idear, diseñar y hacer moda. La impecable confección dio por lugar a un modo minimalista de llevar prendas complejas. Como aquellas donde un estampado digital de follaje adquiría vida a pesar de su monocroma combinación.
Fue una tarde emocionante, sobre pasarela, dos diseñadores que trajeron el espacio en donde se mueven, una suerte de nacionalización de Revista Paula, que enfrentó, en un espacio de 45 minutos, a exponentes que poseen  bagaje con un lenguaje global. Va a hacer bien que chilenas luzcan y vean piezas de estos diseñadores porque afinan el ojo para reconocer lo que es bueno, lo que es mejor y lo que es excelente.







TEXTO Y FOTOS : CIRCULOMAG

https://www.facebook.com/pages/circulomagcom/162951550551813

sábado, 31 de mayo de 2014

ROPERO PAULA 2014 DIA 2

Del segundo día de exposición de la feria de Revista Paula se desprendieron dos eventos relevantes, el primero a cargo del equipo curatorial de la publicación y el segundo, con la presencia de la diseñadora chilena radicada en Nueva York, Pola Thomson.
“Abrigos Made in Chile” es la apuesta con que el equipo curatorial de revista Paula se hizo presente en pasarela mostrando una selección de prendas que antes habían servido para una editorial. Invitados en marzo del presente año, 12 diseñadores fueron convocados a desarrollar   una de las piezas escultóricas más importantes en el closet femenino, retratados por Paula Ziegler los abrigos hechos por, entre otros, Paulo Méndez, Rodrigo Valenzuela, Sisa, Kika Neumann, Sebastián del Real, etc. Eran una oda al oversize que tanto ha impulsado la industria de la moda actual, el cuerpo ya no es un marco de la ropa, sino más bien un soporte.





Luego del desfile colectivo, era el momento de dar paso al trabajo realizado por la chilena residente en NY, que, aun sin contar con fecha en el calendario oficial de la semana de la moda estadunidense presenta una línea de ropa influenciada directamente con la corriente del sportwear. Hoy en día es indudable la influencia ejercida por los creativos norteamericanos en el desarrollo de la industria de moda global: Hace poco Jacobs dejaba Vuitton, pero Balenciaga ahora es guiado por Wang que aún posee control sobre su marca epónima. Impacto como el generado por Wu, Altuzarra, Cushnie et Ochs o Proenza Schuller sirven como referente en relación hacia donde se desplaza la moda. Sin embargo, toda esa gran masa de influencias recae en los hombros de una diseñadora cuya apuesta es la pulcritud, el paño limpio y puro, la estructura que basa la forma de la ropa en dos costuras simétricas y en monocromo como referente tonal. Lamentablemente para lograr un resultado ad-hoc con esa apuesta hay que poseer el rigor del oficio, característica de la que carece la confección de la diseñadora.


Abrió el desfile un conjunto camel cortado en un paño exquisito, con los ruedos sin costuras dejando un deshilachado uniforme en la prenda entera y haciendo prevalecer ese detalle en toda otra prenda hecha en el mismo tejido. GROUNDBREAKING!. Luego vinieron looks en top negros, pantalones rectos y cortes poco sentadores.  Una silueta imprecisa marcó el tono en que se presentaba la colección.




Ataviada en su propia marca, como corresponde, Pola Thomson, no quiso contestar a nuestras preguntas cuando fuimos en busca de ella finalizado el desfile, lamentable situación ya que podríamos haber dilucidado en conjunto el norte de su propuesta, la influencia de sportwear en su colección y de cómo una ciudad global debe humanizarte y sensibilizarte más que hacer de ti un ser ostracista con respecto al trabajo realizado. Olvida la diseñadora, la importancia del dialogo, del debate de moda y de que ya hecha una obra de diseño, esa obra es pública.

Del segundo día de Ropero Paula podemos desclasificar el rol del styling editorial en la propuesta de una publicación y como esa propuesta nutre una idea tan potente como el desfile colectivo. Así como también el peso de la decepción en el trabajo de diseño. Ambos casos quedan registrados y archivados en una columna que no pretende dar cátedra sino más bien fijar un referente certero para la comunicación de la moda actual en territorio local a quienes se interesan en la apertura de la industria con peso, con fondo y contenido.

TEXTO Y FOTO: CIRCULOMAG

viernes, 30 de mayo de 2014

Ropero Paula 2014 dia 1


Inaugurada el día jueves 29 de mayo, la feria de revista Paula se adueña nuevamente de un ala del segundo piso de Portal La Dehesa. Desde un tiempo hasta esta parte Paula se ha transformado en un fanzine de datos y sugerencias y así lo demuestra lo nutrido de stands y expositores así como una cantidad de público ávido de ver nuevas cosas. La pasarela, acotada, engalana el recorrido y donde ayer se presentó tanto la muestra inaugural como la propuesta de la invitada internacional Meche Correa.

La Camisa Blanca fue homenajeada por el staff curatorial de la publicación. Encargadas a algunos diseñadores y su reinterpretación de una prenda anacrónica. Una apuesta política por parte de un medio escrito que siempre ha incitado al libre pensamiento femenino e igualdad de derechos  y, que dormida en los laureles en cuanto a contenido, despierta en esta ocasión para recordarnos que una mujer puede hacerlo todo incluso adueñarse de prendas masculinas, feminizándolas y transformándolas en icono atemporal de elegancia y simpleza.




Después de la introducción por parte de la directora de la revista, Milena Vodanovic, se dio inicio al desfile a cargo de quien es, actualmente, la embajadora del diseño peruano, Meche Correa con una colección inspirada en “Los Avelinos”, los guerreros que vuelven en harapos a las puertas de su pueblo en la festividad de San Jeronimo.

 Nuevo Barroco, Barroco Andino o Neo Colonial, la reconversión del estilo altiplánico pasa por las manos de la Sra. Correa hasta transformarse mas en una pieza de arte que un vestido en sí. Decía Chalayan  “…The concept is more important than the dress itself…” y Meche lo lleva a cabo con una mirada tan peculiar como particular. “… Quise celebrarlos a ellos (Los Avelinos) , héroes anónimos, en un traje de mujer, porque detrás de un Avelino había una gran mujer…”

Abrió el desfile un look con claros elementos coloniales, un gran chamanto de seda bordado en hilos dorados: “… La influencia española. La influencia no la podemos negar y cerrarnos con este patriotismo… La historia nos dio una lectura y nos dio una influencia que la hemos abrazado querámoslo o no… y eso ha marcado una historia y ha dejado fuentes de inspiración y cambios… Por ejemplo a partir de los españoles comienzan las flores, porque en la época precolombina no existían las flores (en la iconografía) toda la presencia de las flores en la cultura peruana es legado español…” – Respondió Meche al ser consultada acerca de sus influencias al momento de crear.



Con una paleta de colores amplia con predominancia en el negro, la colección se pasea por una serie de siluetas que poseen el volumen como un factor común. La arquitectura de la ropa de la Sra. Correa es sastrería tradicional sobre paños de lana de alpaca sobretejidos, con texturas exclusivas tanto al tacto como al ojo generando reinvención de aquella volumetría que tanto caracteriza a las indígenas altiplánicas, como el vestido celeste con flores bordadas y que casi recuerda a la silueta que Dior hizo popular: “… El Perú tiene muchos volúmenes, las polleras son llenas de volúmenes… a lo largo del Perú completo, todo el Andes está lleno de polleras  y la pollera es volumen total. Entonces no quiero divorciarme de eso porque la pollera marca el Andes Peruano y así como Kenzo puso de moda el kimono y todos replicaron ese kimono y porque no decirle a esos diseñadores y al mundo de estas polleras…”



Llena de detalles y ensambles de texturas, la colección de Meche Correa es un hito en el quehacer de la moda latinoamericana tanto por su contenido visual como por el conceptual. Emocional por decirlo de un modo, se torna cercano, nuestro, una paradoja al actual diseño de autor pero no por eso menos extravagante y fresco.



Consultada acerca de para dónde va la moda latinoamericana, Meche Correa nombró el constante caminar de la industria, cercana al arte, cercana a la producción. Sin embargo lo que resalta es el compromiso de los pueblos a acercarse, el espíritu bolivariano del quehacer local.


Desde un punto de vista, revista Paula acerca a los consumidores al comercio local, a la calidad del textil con producción cercana, a la originalidad de los creativos en el territorio, lo que contrasta con tener a un retail dentro de sus filas. Pero el punto es otro. La escena de la moda internacional primero tiene que germinar entre nosotros, los consumidores y clientes vecinos. Revista Paula aúna  esfuerzos en hilvanar esas apuestas. Sumy Kujon, Lenny Niemeyer y ahora Meche Correa quienes dan cátedra del hacer diseño con identidad sin ser figurativo, con una calidad envidiable por cualquier cultura y la originalidad de ser y hacer piezas únicas.

 TEXTO Y FOTOS: CIRCULOMAG