sábado, 31 de mayo de 2014

ROPERO PAULA 2014 DIA 2

Del segundo día de exposición de la feria de Revista Paula se desprendieron dos eventos relevantes, el primero a cargo del equipo curatorial de la publicación y el segundo, con la presencia de la diseñadora chilena radicada en Nueva York, Pola Thomson.
“Abrigos Made in Chile” es la apuesta con que el equipo curatorial de revista Paula se hizo presente en pasarela mostrando una selección de prendas que antes habían servido para una editorial. Invitados en marzo del presente año, 12 diseñadores fueron convocados a desarrollar   una de las piezas escultóricas más importantes en el closet femenino, retratados por Paula Ziegler los abrigos hechos por, entre otros, Paulo Méndez, Rodrigo Valenzuela, Sisa, Kika Neumann, Sebastián del Real, etc. Eran una oda al oversize que tanto ha impulsado la industria de la moda actual, el cuerpo ya no es un marco de la ropa, sino más bien un soporte.





Luego del desfile colectivo, era el momento de dar paso al trabajo realizado por la chilena residente en NY, que, aun sin contar con fecha en el calendario oficial de la semana de la moda estadunidense presenta una línea de ropa influenciada directamente con la corriente del sportwear. Hoy en día es indudable la influencia ejercida por los creativos norteamericanos en el desarrollo de la industria de moda global: Hace poco Jacobs dejaba Vuitton, pero Balenciaga ahora es guiado por Wang que aún posee control sobre su marca epónima. Impacto como el generado por Wu, Altuzarra, Cushnie et Ochs o Proenza Schuller sirven como referente en relación hacia donde se desplaza la moda. Sin embargo, toda esa gran masa de influencias recae en los hombros de una diseñadora cuya apuesta es la pulcritud, el paño limpio y puro, la estructura que basa la forma de la ropa en dos costuras simétricas y en monocromo como referente tonal. Lamentablemente para lograr un resultado ad-hoc con esa apuesta hay que poseer el rigor del oficio, característica de la que carece la confección de la diseñadora.


Abrió el desfile un conjunto camel cortado en un paño exquisito, con los ruedos sin costuras dejando un deshilachado uniforme en la prenda entera y haciendo prevalecer ese detalle en toda otra prenda hecha en el mismo tejido. GROUNDBREAKING!. Luego vinieron looks en top negros, pantalones rectos y cortes poco sentadores.  Una silueta imprecisa marcó el tono en que se presentaba la colección.




Ataviada en su propia marca, como corresponde, Pola Thomson, no quiso contestar a nuestras preguntas cuando fuimos en busca de ella finalizado el desfile, lamentable situación ya que podríamos haber dilucidado en conjunto el norte de su propuesta, la influencia de sportwear en su colección y de cómo una ciudad global debe humanizarte y sensibilizarte más que hacer de ti un ser ostracista con respecto al trabajo realizado. Olvida la diseñadora, la importancia del dialogo, del debate de moda y de que ya hecha una obra de diseño, esa obra es pública.

Del segundo día de Ropero Paula podemos desclasificar el rol del styling editorial en la propuesta de una publicación y como esa propuesta nutre una idea tan potente como el desfile colectivo. Así como también el peso de la decepción en el trabajo de diseño. Ambos casos quedan registrados y archivados en una columna que no pretende dar cátedra sino más bien fijar un referente certero para la comunicación de la moda actual en territorio local a quienes se interesan en la apertura de la industria con peso, con fondo y contenido.

TEXTO Y FOTO: CIRCULOMAG

viernes, 30 de mayo de 2014

Ropero Paula 2014 dia 1


Inaugurada el día jueves 29 de mayo, la feria de revista Paula se adueña nuevamente de un ala del segundo piso de Portal La Dehesa. Desde un tiempo hasta esta parte Paula se ha transformado en un fanzine de datos y sugerencias y así lo demuestra lo nutrido de stands y expositores así como una cantidad de público ávido de ver nuevas cosas. La pasarela, acotada, engalana el recorrido y donde ayer se presentó tanto la muestra inaugural como la propuesta de la invitada internacional Meche Correa.

La Camisa Blanca fue homenajeada por el staff curatorial de la publicación. Encargadas a algunos diseñadores y su reinterpretación de una prenda anacrónica. Una apuesta política por parte de un medio escrito que siempre ha incitado al libre pensamiento femenino e igualdad de derechos  y, que dormida en los laureles en cuanto a contenido, despierta en esta ocasión para recordarnos que una mujer puede hacerlo todo incluso adueñarse de prendas masculinas, feminizándolas y transformándolas en icono atemporal de elegancia y simpleza.




Después de la introducción por parte de la directora de la revista, Milena Vodanovic, se dio inicio al desfile a cargo de quien es, actualmente, la embajadora del diseño peruano, Meche Correa con una colección inspirada en “Los Avelinos”, los guerreros que vuelven en harapos a las puertas de su pueblo en la festividad de San Jeronimo.

 Nuevo Barroco, Barroco Andino o Neo Colonial, la reconversión del estilo altiplánico pasa por las manos de la Sra. Correa hasta transformarse mas en una pieza de arte que un vestido en sí. Decía Chalayan  “…The concept is more important than the dress itself…” y Meche lo lleva a cabo con una mirada tan peculiar como particular. “… Quise celebrarlos a ellos (Los Avelinos) , héroes anónimos, en un traje de mujer, porque detrás de un Avelino había una gran mujer…”

Abrió el desfile un look con claros elementos coloniales, un gran chamanto de seda bordado en hilos dorados: “… La influencia española. La influencia no la podemos negar y cerrarnos con este patriotismo… La historia nos dio una lectura y nos dio una influencia que la hemos abrazado querámoslo o no… y eso ha marcado una historia y ha dejado fuentes de inspiración y cambios… Por ejemplo a partir de los españoles comienzan las flores, porque en la época precolombina no existían las flores (en la iconografía) toda la presencia de las flores en la cultura peruana es legado español…” – Respondió Meche al ser consultada acerca de sus influencias al momento de crear.



Con una paleta de colores amplia con predominancia en el negro, la colección se pasea por una serie de siluetas que poseen el volumen como un factor común. La arquitectura de la ropa de la Sra. Correa es sastrería tradicional sobre paños de lana de alpaca sobretejidos, con texturas exclusivas tanto al tacto como al ojo generando reinvención de aquella volumetría que tanto caracteriza a las indígenas altiplánicas, como el vestido celeste con flores bordadas y que casi recuerda a la silueta que Dior hizo popular: “… El Perú tiene muchos volúmenes, las polleras son llenas de volúmenes… a lo largo del Perú completo, todo el Andes está lleno de polleras  y la pollera es volumen total. Entonces no quiero divorciarme de eso porque la pollera marca el Andes Peruano y así como Kenzo puso de moda el kimono y todos replicaron ese kimono y porque no decirle a esos diseñadores y al mundo de estas polleras…”



Llena de detalles y ensambles de texturas, la colección de Meche Correa es un hito en el quehacer de la moda latinoamericana tanto por su contenido visual como por el conceptual. Emocional por decirlo de un modo, se torna cercano, nuestro, una paradoja al actual diseño de autor pero no por eso menos extravagante y fresco.



Consultada acerca de para dónde va la moda latinoamericana, Meche Correa nombró el constante caminar de la industria, cercana al arte, cercana a la producción. Sin embargo lo que resalta es el compromiso de los pueblos a acercarse, el espíritu bolivariano del quehacer local.


Desde un punto de vista, revista Paula acerca a los consumidores al comercio local, a la calidad del textil con producción cercana, a la originalidad de los creativos en el territorio, lo que contrasta con tener a un retail dentro de sus filas. Pero el punto es otro. La escena de la moda internacional primero tiene que germinar entre nosotros, los consumidores y clientes vecinos. Revista Paula aúna  esfuerzos en hilvanar esas apuestas. Sumy Kujon, Lenny Niemeyer y ahora Meche Correa quienes dan cátedra del hacer diseño con identidad sin ser figurativo, con una calidad envidiable por cualquier cultura y la originalidad de ser y hacer piezas únicas.

 TEXTO Y FOTOS: CIRCULOMAG


miércoles, 16 de abril de 2014

SANTIAGO D-MODA F/W 2014 Dia 2

Claudio Mansilla 2015

Mucho se ha dicho de Claudio Mansilla en este último tiempo, sus creaciones han ocupado paginas de papel impreso, papel digital,televisión,las redes sociales y el boca a boca que cada vez parece más mordaz en cuanto a la apreciación de un trabajo artesanal como el hecho en el taller de un diseñador cuya simpleza  debería ser un halago para quienes despotrican de sus creaciones.

En el segundo día de “Santiago D Moda”, Claudio Mansilla presentó parte de lo que es una colección en crecimiento para el invierno de 2015 y que como es costumbre en el Sr. Mansilla sigue incorporando piezas después de presentado la parte producida de una idea general. 

“...Un look masculino. La lúgubre princesa. Rock y nostalgia…” respondía el sr. Mansilla al ser consultado acerca de su colección, de donde provenía y como nutría a esta con un relato. Con una silueta declarada y abriendo con el bullado vestido usado por Srta. De Moras para su aparición en la inauguración del Festival de Viña, profuso en pedrería y cristalería bordada a mano en una colaboración del diseñador con la joyería Oliver Weber, se dio inicio a una serie de pasadas que confirmaba de un modo u otro las intenciones de Claudio para hacer una colección perenne y atemporal. Sus prendas, de muy buen corte y confección, podrían mezclarse sin problemas con otras provenientes de otro contexto. Así mismo, una paleta de colores acotada y diversa llevó al desfile a un dialogo breve pero recordable, como el uso de crepé celeste en una maxi capa o paño lana rojo presente en un abrigo entallado  con detalles en peletería blanca. Con influencias del  vintage y una mirada clásica en el vestir femenino, Mansilla aprovecha de marcar pequeños hitos que lo hagan reconocible.















Claudio Mansilla, como marca, posee atributos de sobra para alcanzar una plataforma que lo guie hacia nuevos clientes e inversores, posee calidad creativa y productiva, sabia necesaria para levantar un negocio cuya primera vanidad es lucir piezas únicas. Cuando ya pasan los vestidos celebres de la tv, queda recordar el nombre de quien los hizo para despertar la curiosidad e indagar en su creador, algunos se llevarían una grata sorpresa descubriendo el trabajo de un diseñador que ve su negocio más como un arte que como una empresa. 




TEXTO : @dinico_
FOTO:  @renedelacruzcl

martes, 15 de abril de 2014

SANTIAGO D-MODA F7W 2014 INAGURACION



KARYN COO ALTA COSTURA

Albergado en el Hotel Sheraton, Santiago D Moda dio inicio a su versión 2014 que consta de tres días de pasarela y cuenta con  diseñadores nacionales , quienes presentaran lo más nuevo de su trabajo.

El día inaugural estaba en manos de la diseñadora  Karyn Coo quien presentó su colección de Alta Costura profusa en texturas, asimetrías, materialidades, etc. A estas alturas, que la srta. Coo haya ganado en la competencia Project Runway es una carga cada vez más compleja de llevar. 

Desde un punto de vista, la popularidad inyectada alimenta un caudal comercial que ha sabido aprovechar, sin embargo la formula usada para llegar a ese podio a través de uni-propuestas pasa la cuenta cuando se trata de generar una colección con una historia de fondo que haya cautivado a la creadora.




“… Transparencias, telas volátiles… el movimiento como inspiración…” nos anunciaba Karyn Coo ,en entrevista,al finalizar su desfile, dándonos a entender su visión acerca de lo que es hacer alta costura en relación a la cantidad de tiempo dedicada a cada vestido “… Las grandes pasarelas tienen una idea más depurada, más tiempo para mostrar y materiales… Trato, dice Coo, de mostrar todo…”.  La colección en si misma era un cocktail visual, con elementos que hemos visto como un sello de la diseñadora, realce de los hombros, dureza en el corte, mixtura de materiales, uso de texturas ya sea aplicada en la costura así como diferentes tipos de brocados,  pedrerías e intervenciones con paños de lentejuela.




Virtud o no, que todo el trabajo sea parecido hace que todo lo desarrollado parezca una gran colección, el uso de colores neutros como el plata, el blanco hueso y el negro mate se vuelven a repetir esta vez en vestidos con el ruedo casi a piso o cortos casi al muslo con asimetrías en la seda usada. Así y todo conserva una silueta constante que habla también del rigor con que la sra. Coo mira a su colección.




Al final del día y guardando las distancias de la popularidad, el trabajo de Karyn Coo habla por sí solo, finalmente está produciendo como nadie, con una cartera de clientas que le son fiel, eventos para mostrar su trabajo y los focos de atención que le prestan tribuna para explayarse. Todo ese influjo es tan volátil como la moda misma y lo que al final perdura es su obra producto de su dedicación y es esa obra la que esperamos que evolucione, innove y genere un dialogo más profundo con el espectador.


 Texto : @dinico_
 Fotos: @renedelacruzcl






viernes, 7 de marzo de 2014

VISTE LA CALLE #vistelacallecatwalk



El gran comienzo del 2014.

Desde un tiempo a esta parte, la pagina de moda y tendencias Viste la Calle ha brindado ciertas pautas al quehacer de la moda local, estamos viendo como madura un sitio y como en esa evolución va dejando vestigios de ese crecimiento. De ese modo, el día miércoles 5 de marzo fuimos testigos de una pulcra puesta en escena albergada en el edifico Telefónica, que, en alianza con VLC, han desarrollado una valorable muestra en ese espacio.

Viste la Calle Catwalk es el evento que reunió a un grupo de diseñadores bajo la premisa de presentar una colección otoño invierno 2015, sin embargo lo que vimos eran presentaciones en el formato de micro colección que en algunos casos eran lo suficientemente potente para decantar en una colección amplia, vendible y usable.

El encargado de abrir la pasarela fue Paulo Méndez, quien llamó a su colección “Everything is Love” y cuyo trabajo fue hecho en exclusivo para este evento. Las piezas contenían en sí mismo un dramatismo espectacular y se hilaban como una conversación entre el amor y el sufrimiento. Paños negros mezclados en diferentes texturas y en una misma prenda daban cuenta de la conceptualización de la emoción, nunca el sufrimiento tuvo más matices que en esta generación. Usando organza de seda bajo arneses bondages de cuero, el Sr. Méndez nos llevó por la alegoría del amor y el desamor que se unían en un pálido y largo vestido con un ensamble de cuero en la parte superior. Para cerrar, la heroína de Paulo en vaporosa organza, se despojaba de todo negro para creer en la fantasía de que el amor, al final, siempre triunfa.



Sebastian del Real presentó una serie de looks cuyo hilo conductor era una paleta de colores acotada que iban dentro del negro, el plata y con matices en fucsia. Había un orden monacal en la presentación que habla del rigor con el que trabaja el Sr. Del Real, sin embargo la colección carecía de fortalezas, las piezas, de buena factura, contrastaban con una historia sin fondo. Lazos, borlas, nudos se mezclaban en looks que contenían buenas dosis en negro y fuertes quiebres en fucsia. Los maxi abrigos presentados eran viaje a otra fecha en contraste al resto de la colección, pequeñas joyas a las cuales no se les dio el lustre necesario.




Las influencias del “neo – vintage” de Rosita Tocornal podrían rastrearse hasta hace algunas colecciones atrás, entre el ensamblaje de estampados y el uso de paño grueso para prendas ligeras, cada pieza podría identificarse con otra hecha antes, sin embargo y con una silueta clara – sobre silueta u oversize- y una paleta de colores definida, Tocornal nos llevó por un recorrido donde abundan el collage textil como elemento de tensión en la propuesta. Sin dejar de ser sumamente sentadora, la ropa de Rosita Tocornal posee frecura y confort a simple vista, dos características que son tierra fértil para la continua creación.




Sin dudas, Martin J es un creador inagotable, sorprendidos por los primeros looks de su pasarela, reconocimos como su trabajo madura presentación tras presentación. “Universal Intimacy” era el nombre de la colección expuesta. Con un juego de texturas, Martin J nos hace ir en círculos para reconocer el paño bien cosido. Después de vaporosas texturas, con lanas y organzas, se vuelve a la deconstrucción como eje de la propuesta, sin embargo no es eso lo que debería llamarnos la atención, sino más bien la propuesta que está en el arrebol del diseñador. ¿De dónde se nutre Martin J? No lo sabemos a simple vista sin embargo su historia se cuenta a través de un styling sobre la pasarela tan potente como cada prenda.




Über Chic. Rodrigo Valenzuela. Presentando una colección exquisita, RVCouture disponía de recursos visuales tan potentes como perdurables, pantalones de corte deportivo con tacos blancos, abrigos de depurado oversize color algodón de azúcar con una falda perlada era la visión de lo moderno y usable dentro de la pasarela, con un trabajo que pareciese tan global que no se goza de la australidad a la que pertenecemos. Con un aire fresco y sumamente consecuente el Sr. Valenzuela decanta en una colección de bella factura y cuyo final estuvo a cargo de un par de vestidos que eran una alegoría a la perfeccion en sí mismo, el primero dorado, impactante y el segundo, bordado hasta el ruedo, blanco. Su colección mezclaba aires medievales, barrocos y futurismos, una mezcla con las dosis justa para provocar placer visual.




Con referentes ultra urbanos con acentos bohemios, Roberta nos lleva por una colección naif, con una gama de colores pasteles y una silueta constante y con muchos lugares comunes en una colección que, con una serie de estampados evocaba la liviandad y la sutileza que no logra cimentarse en una propuesta madura y bien acabada, con detalles en los calces, Roberta nos lleva de paseo dominical a un espacio que aun esta en desarrollo.




Detallista, con texturas de negros y un juego constante en las proporciones de cada look, Lupe Gajardo presenta su colección “Mujer sin Nombre”. Con diálogos de blanco y negro y rojos texturados sobre paños limpios. La identidad del “lady like” se renueva en una propuesta llena de matices y evocadora de situaciones en las que una mujer puede encontrar una solución estética fresca y viva en un creador local. Sin embargo, la diseñadora cierra su participación con vestido sacado de un contexto ambiguo cuyas cuerdas constreñían la modelo y la pieza para dar lugar a un look que se escapaba de lo bien hilada la colección.




Con el inmaduro ensueño de la alta costura foránea, Adolfo Fernández cierra el evento con una colección llena de referentes lejanos. Fantasías en blancos, champañas, lavandas y morados, Fernández se pasea por un discurso sin fondo pero con una frontalidad que asombra. Gasas y tules y un aun incipiente e instintivo manejo de proporciones, la colección en si misma declara un esfuerzo tremendo para llevar a cabo una idea escultórica del vestir con elegancia e innovación.



Sin lugar a dudas, abrir el año con un espectáculo de este nivel es un permanente desafío para  hacer las cosas bien en el escenario local. Cada creador es en sí mismo un universo propio con soluciones y visiones del acontecer que  transmiten a través de sus diseños. Como espectadores esperamos que cada uno crezca sin ataduras y que su trabajo refleje toda la pasión y el amor con que se hilvana cada pieza. Con el cada vez más solido Paulo Méndez. El trabajo y visión de Sebastián del Real. El work-in-progress  de Rosita Tocornal. La autenticidad de Martin J. El refrescante Rodrigo Valenzuela. La gracia de Roberta. El trabajo minucioso de Lupe Gajardo. El atrevido camino de Adolfo Fernández. Todos cuentan por si solos como el engranaje de la que hoy llamamos moda nacional, moda de autor, trabajo local. Cada uno trabajando en propuestas cada vez más solidas y potentes, propias y nuestras. Sin dudar, felicitaciones a todos.-


 Texto:  Nicolas  Castillo  @dinico_

  Fotos: Rene de la Cruz   @renedelacruzcl

jueves, 13 de febrero de 2014

ELOGIO A LO MASCULINO


Colección  Hombre. Otoño- invierno 2014 de Ignacio Lechuga.
Sombreros: Patricia Correa

“…Creo que lo bello no es una sustancia en sí sino tan sólo un dibujo de sombras ..."  
                                                                              El Elogio de la Sombra                                                                                          Junichiro Tanizaki

Con “El Elogio a la Sombra” de Tanizaki como pilar conceptual de la colección  y una fuerte inclinación a la sastrería más dura, Ignacio Lechuga nos presenta a modo de look book las piezas que conforman su propuesta para hombre de 2014. Con la colaboración de la artista del sombrero Patricia Correa y una historia que contar a través del relato visual que forman en su conjunto la colección, el señor Lechuga nos lleva por un camino cuyos claroscuros son la parte más atrayente del viaje.   

Fue la comunicación no verbal la que unió a ambos creadores, primero dialogaron las imágenes de sus trabajos, después los textos entre saludos y correos. Uno en Chile, la otra en Bélgica. Compartieron ideas, mandatos, relatos, partes del texto de Tanizaki hasta lograr una sincronía entre el trabajo de ambos. El accesorio se ponía a disposición de la colección. Todos los sombreros fueron inspirados  entre la norma del texto o la interpretación del señor Lechuga, dando un campo de acción importante a la creadora residente en Europa: “… Para mí no existen los blancos blancos ni los negros negros, existen los matices y viendo la colección de Ignacio noté que complementaba, que nos unificamos…”

Las prendas del señor Lechuga, de exquisito paño lana de origen local e impecable corte y confección son en sí mismos obras arquitectónicas sobre el cuerpo. Oriente siempre tiene mayor influencia sobre occidente y lo retrata esta colección. Líneas severas, una paleta de colores acotada de grises, marengos, ocres y negros en los abrigos y cuyas intervenciones estaban resguardadas bajo rigurosa matemática que solo el manejo de la sastrería entrega, como en aquellos abrigos donde el tejido a palillo entrega al paño lana un quiebre de color y textura y enaltece al mismo material en técnicas distintas. Innegable es la atracción que existe cuando se ven aquellos abrigos cuyo traslape de material a través de placas de tejido genera una curva que pareciese deformar al cuerpo propiciando justamente aquello que está oculto y entre las sombras. Los pantalones, que serán un sello de la técnica de Ignacio Lechuga, eran también de rico paño lana, suaves y entallados a la cintura con una curva que describe las piernas y un torniquete que aprieta las pantorrillas, no cabe duda que pronto los veremos circular fuera de pasarela y en la vida cotidiana.

La colección por si sola es un dialogo entre el presente y el pasado, la conceptualización y la emoción, la luz y la sombra. El Japón medieval y el Santiago del 2014 se mezclan en una declaración del producto de Ignacio Lechuga, que desde la emoción crea una historia masculina usable, limpia, sobria y profundamente identitaria.

Inspiradas en el esquema de iluminación que ya usó el flamenco Vermeer, las fotos resultantes justamente divagan entre el enigma y la certeza, siempre en una línea editorial ya establecida por el diseñador. El trabajo es el que manda.











Texto:  @dinico_


Creditos Produccion:
FOTO : René De la Cruz
DIR.ARTE : Nicolás Castillo
ASISTENTE FOTO: Armando Donoso y Midori Parra
MAKE UP + HAIR: Gonzalo Mella
VESTUARIO: Ignacio Lechuga
SOMBRERO: Patricia Correa
ASISTENTES VESTUARIO: Nicole Muñoz Y Gonzalo Araya
MODELO: Gian Venturini.
 

martes, 3 de diciembre de 2013

ZURITA. Pusi c´chakura Project. El peso conceptual del objeto.


Desde hace un tiempo que estábamos escuchando acerca de lo que el día jueves 28 recién pasado presentó Gabriela Farías, la mano creadora detrás de ZURITA. Albergados en la Estación Mapocho y con un público acotado se dio inicio a la exposición “Pusi c´chakura Project” que consistía en un desfile para luego, en una sala contigua, la visita a la instalación en la que yacía la muestra.

Con una propuesta audiovisual potente que servía como una introducción al desfile nos preparábamos para lo que estábamos  ver… claramente nada fuera del contexto que la Sra. Farías no haya  demarcado conceptualmente. Miradas hacia el norte, con manos trabajadoras y herederas del textil más puro, más explorado y más diversificado en esta parte de la América pre colombina y la América actual. A primera vista, el desfile comenzó con un ritmo que se mantuvo monótono de principio a fin, quienes esperaban ver barroquerias, brillantes o zapatos imperdibles, pues estaban errados en el lugar ya que el desfile fue  fiel a una estética purista y minimalista.

El concepto “ZURITA” se hizo presente en paños ligeramente intervenidos de alpaca, baby alpaca y paño de algodón orgánico, así como también, sentadores bombachos plisados que prontamente pueden transformarse en un must de esta fecha. Las costuras a la vista eran vestigios de esa misma amabilidad con el paño hecho a mano. Maxi tapados en colores pálidos, lavanda y alguno tintes rojos. Capas independientes en fibras nobles, la camiseta, una blusa y un tapado. El dramatismo de ZURITA es atemporal.

De la ropa de la Sra. Farías podríamos desclasificar largos documentos de carácter histórico, social, cultural, económico, político e incluso tecnológico. Hay una inquebrantable necesidad de sobreponer el discurso, haciendo de este el hilo conductor de una colección y siendo este más importante que la colección misma. Llena de subtextos, la ropa de ZURITA habla por sí sola. Cada capa, cada layer era una historia, una analogía de la historia misma de Latinoamérica que superpone personas, cuentos, culturas y gentes en un espacio, brotando desde adentro una sociedad pluralista pero infinitamente marcada. Las costuras, de calidad, rusticas a la vista, eran una visión de las cicatrices mismas de nuestra tierra y sus personas… cada cicatriz devela una historia personal, cada costura de ZURITA en el paño de alpaca devela otras arraigadas en la vida artesanal, altiplánica y latente.

Consecuente, sin segundas lecturas, ZURITA cuenta la historia del textil altiplánico donde un diseño está cargado de emoción, historia y realidad… no es que otra ropa diseñada por alguien no la tenga, solo que esta es nuestra, esta antes que nosotros y seguirá cuando nos vayamos. Ese influjo no lo solapó la llegada de Colon y su exterminio de la industria manufacturera india, no la mató la constitución del 80´ que dejó a nuestra industria desfavorecida ante el gigante asiático y tampoco la aniquilará el voraz retail que avasalla intentos creativos como este y el de muchos otros. ZURITA, a través de su propuesta toma una bandera de lucha donde la ropa surge con un ademan intelectual y que digámoslo, no es para todos.

ZURITA, independiente del influjo mercantil, crea un estilo vivo, que dialoga constantemente entre los usuarios y los artesanos, usándose a ella misma como tamiz, conectándolos con el origen de una prenda cuya historia se escribe a través de la urdimbre hecha con el telar de cuatro palos bajo el sol de Tarapacá y la trama de lo que hoy llamamos eco moda, moda ética o moda consciente… todos los conceptos, modas al fin y al cabo.-

 
  Texto:  Nicolas  Castillo  @dinico_
  Fotos: Rene de la Cruz   @renedelacruzcl