viernes, 15 de noviembre de 2013

LATIN TRENDS , HOY Y MAÑANA EN LA MODA LATINOAMERICANA



El día miércoles 13 de este mes, se dio lugar en la azotea de Parque Arauco el evento llamado a convocar a incipientes marcas de países latinoamericanos, Latin Trends. En el espacio convergían diseñadores argentinos, mexicanos y por supuesto chilenos con sus últimas propuestas y que de un modo u otro, al presentarse en el mismo espacio, dialogaban entre ellas y sus propios discursos armaban la historia que reflejaban las diferencias y similitudes en el hacer latinoamericano.

Urenko, de diseño argentino abrió el show con lo que podríamos llamar la deconstrucción del estampado sobre el gran paño y cuya influencia japonesa era visible a través del juego de mixturas textiles y cuerpos de prints, sin embargo fue un overol negro de textura plástica y corrugada el que dio el giro de la micro colección hacia un dialogo más oscuro e intimo casi comparable a lo que hizo Ackerman hace dos temporadas.


Inmediatamente después de Urenko, los argentinos de La Cofradía comenzaban su participación y mientras el primero entregaba un futurismo trasher la segunda intervención contestaba a través de líneas simples y severas donde el negro era el gran hilo conductor. Sin una silueta definida, La Cofradía se paseaba desde bucólicos estampados florales, blancos, negros, variedad de texturas e incluso, para cerrar, un leopardo bajo un abrigo camel. Sin filtro en sus influencias y sin una línea visual clara, La Cofradia entrega un dialogo sin peso ni armonía, sin embargo queda claro que en el avanzar y en el hacer ese tipo de detalles quedaran atrás.




Varanassi, de origen argentino al igual que los dos anteriores, entregó una serie de vestidos cuya apuesta era la diagramación del juego entre el blanco y el negro a través de intervenciones en el paño con bordados o estampados cuyo gran valor era lo usable de su ropa, sin embargo y a pesar todo, no había nada que podríamos considerar nuevo.



A de Antonio estuvo a cargo de la cuarta intervención y una colección en virtud del negro, cuyo esquema era roto por un grato tono salmon que se fundía con la colección y que inyectaba, de un modo u otro, frescura a la siempre densa propuesta del chileno. Sus referentes y sus intimidades quedaban abiertas en una presentación que entendía a una mujer “post – femenina” admiradora del confort. Los zapatos hechos a base de simples terraplenes de goma amarrados al pie con scotch grueso eran por si solos motivos de debate, si eran cómodos o no cómodos no era tan importante como el subtexto de su uso en pasarela. Siempre arriesgado.


Nadie pareciese que produce más que Karyn Coo, la quinta presentación. Dúctil, liviana, con carencias en el dialogo pero firme en la producción, siempre mezcla formulas del hacer ropa a su favor, emerge de lo básico a una propuesta fresca y nueva. Con un fuerte acento en las hombreras y la mezcla de texturas en uni tonos, la Sra. Coo se pasea en una silueta siempre favorecedora a la mujer actual y pone carácter a una propuesta sencilla. Los largos son determinantes en su colección donde juegan una dualidad entre el sobre la rodilla por delante y al tobillo por la espalda.



Potente conceptualmente y consecuente con su propuesta de principio a fin Quier se dio por enterada como una moda que piensa y que gesticula sin descanso a través del trabajo textil, con prendas reversibles y multi funcionales que generaban una arquitectura solida y atemporal. Con una paleta de colores que se apegaban a lo neutro y una silueta favorecedora hacían de cada look un pequeña protesta al hoy de la moda. Original y versátil, sus prendas se volvían independientes para entregar una posibilidad infinita de combinaciones y usabilidades.



Pineda Covalin se cimenta a cada aparición en la maestría de anudar y unir el paño individualmente impreso entregando diferentes y versátiles opciones. Suntuoso y nada parco, el paño de Covalin habla de entretención, frescura, siempre en verano, siempre resort. Se da por entendido que apunta hacia una mujer latina cuya sensualidad es tan libre como la seda misma.



Sebastian Del Real  fue quien prosiguió en esta maratón sin aire de la moda latinoamericana, usando telas rígidas en un principio y el plateado como conductor, presento una colección solemne, futurista y a la vez  actual, marcando precedente del ahora en el que hacer del diseño chileno. Lánguidas y bohemias, las maniquíes eran ciervos ataviados de un sueño entre el rosa y el plata, con varios tildes en los hombros y la mixtura de materiales que visualmente competían, supo manejar las dosis, incluso en el ultimo vestido que parecía enorme en una diminuta modelo se veía trendy y que claramente apuntaba a una clienta en particular. No genera una moda amplia el sr. Del Real, sino más bien acotada a un grupo exclusivo que sabe llevar una ropa con tintes globalizados.


Para finalizar, Maria Pryor se nutre de las influencias isabelinas para la construcción de su colección. Llena de detalles y bondades la argentina dictó cátedra en cuanto al significado del referente en una colección que es consecuente con su investigación. Vuelca el pasado a un futuro prominente, rescatando texturas y siluetas en riguroso blanco. Mezcla fantasía histórica con noches de fiesta.


Al final de la noche, el carrusel de diseñadores, dispares entre sí, con propuestas nuevas hacían gala de sus influencias fundidas en sus trabajos. Texturado por si solo, el quehacer latinoamericano es un constante ir y venir, zancadas hacia adelante y miradas hacia atrás para develar un futuro grácil y pronto a entrar a un circuito globalizado de lo que llamamos circuito de moda. Estos encuentros son también un momento para ver el estado actual de lo que hoy sucede en el ámbito creativo, falencias y virtudes en pro del crecimiento de una industria local que encuentra día a día en su producción raíces que se unen a otras para generar lo que hoy conocemos y vemos como moda latinoamericana.-

  Texto:  Nicolas  Castillo  @dinico_
  Fotos: Rene de la Cruz   @renedelacruzcl

martes, 12 de noviembre de 2013

12-na. LA DECONSTRUCCION DE EXPORTACION

“… Trabajamos con las mascaras proponiendo un nuevo juego. Desde el ritual, el vestuario y el acto co-creativo como medio para reciclar y reciclarnos. Al enmascararnos encarnamos otra personalidad que la posibilidad de reinventarnos y generamos conciencia de las diversas “mascaras” que tenemos en nuestra cotidianeidad. Esto es una invitación a indagar en nuestras propias mascaras…”.
Así, con esas palabras, la dupla creativa argentina 12na se enfrentaba a través de una instalación a su público chileno en el espacio MM2 de Avenida Italia y que traía consigo todo el espíritu creador que esta marca arrastra por doquier.
Con una depuración del concepto Moda y el trajín constante de la deconstrucción en la indumentaria, el grupo presentó una serie de mascaras y su rol ético en el vestir actual: “… Para mí la deconstrucción es eso… que una prenda se desarme sin perder su identidad de prenda…” decía Mechi Martinez, una de las cabezas de 12na mientras mostraba lo dúctil de una polera de piqué de cuello camisa transformada en una falda y un top para la colección 12nanos que va enfocada a niños.
Desde un punto de vista sin ambigüedades la marca propone una guerrilla urbana a través del vestuario cuyo rol fundamental es la permeabilidad de estilos generando otros como si fuese la reconstrucción de la construcción y este juego de palabras se debe a que la materia prima de la plataforma creativa, no es otra que ropa de segunda mano.
Decía en el 98´ Margiela al ser consultado por la ropa “… La ultima capa…” contestaba  a través de un fax y es justamente como se adhiere este tipo de lenguaje, el lenguaje de 12na, al contexto actual de la moda latinoamericana como producto de exportación. Prontos a lanzarse en Japón, 12na ensambla vestuarios alguna vez desechados convirtiéndolos en productos deseados,  por lo mismo, que la última capa sea de un material que alguien no quiso habla de un proceso creativo arduo y meticuloso así como también enraizado en el quehacer del diseño en esta parte de América.

Como en toda moda, hay un contexto político, económico, social y tecnológico que guía los resultados de esta y 12na propone, en un subtexto claro que nuestra realidad productiva es amable, flexible y rigurosa, así como también altamente sensible y permeable  a los cambios culturales que cada creador pasa por pertenecer a un territorio particular.- 






 TEXTO : NICOLAS CASTILLO   @dinico
FOTOS: RENE DE LA CRUZ         @renedelacruzcl

lunes, 14 de octubre de 2013

Ivan Grubessich y la caótica inspiración.


Fue ayer domingo y ocupando de escenario la presentación de Intercoiffure, el evento de los peluqueros y estilistas, Ivan Grubessish presentó su colección “Diosas del Vino” que acompañaban elaborados peinados hechos por los estilistas en vivo.
La colección centrada en el vino como inspiración y usando materiales nobles hizo gala de recursos que iban desde el cáñamo hasta cristalería Swarovski pasando por la seda cruda pintada a mano y la organza. Todo mezclado en atuendos diagramados de manera dispar.
Se habló y se repitió en varias ocasiones el aire de Alta Costura con que se abanicaba la colección, que claramente eran piezas exclusivas, artesanales y por ende únicas (lo que no significa ser de Alta Costura)  sin embargo había en el lenguaje particular de la muestra una inconexión que hablaba de la blandeza conceptual con el que fue abordado el tema del vino.
Para abrir, un vestido que estaba compuesto de un corsé recubierto de cáñamo orgánico y organza con un faldón de seda natural, cáñamo, rafia y pitilla, conjunto que marcaba la pauta de lo que veríamos a continuación. Vimos largas siluetas y una paleta de colores compuesto principalmente de los crudos, burdeos, verdes y pasteles. Con un lenguaje que podríamos catalogar de orgánico, el señor Grubessish nos dio un paseo por las viñas locales. Y para eso un look de seda natural pintada a mano cuya iconografía cliché acompañaba un vestido de estupenda confección.
La trayectoria del Sr. Grubessich, conocida por todos se hacía manifiesta en la prolífica forma de tratar la tela, en las proporciones de color y la mixtura de materiales, en excepciones hubo problemas de calce y rotura de costuras propias del momento, sin embargo a esta altura, se espera siempre lo impecable.
Toda la colección, hecha en materiales vivos, orgánicos y exquisitos caben en el espectáculo en que se presentó la colección. Recursos como el cáñamo, la pitilla, la seda cruda e incluso la cristalería estaban puestos de modo ejemplar, sin embargo, había una lectura incierta en el hilo en que el diseñador nos conversaba, no tenía ni la contundencia ni el peso conceptual con que pensamos que el Sr. Grubessich nos deslumbraría.-




      TEXTO : NICOLAS CASTILLO
      FOTOS: RENE DE LA CRUZ

miércoles, 9 de octubre de 2013

ZERO + MARIA CORNEJO

Zero + Maria Cornejo. Una declaración de principios.

Desde  un tiempo hasta esta parte, mucho se ha publicado y leído acerca de la invitada a conmemorar los 30 años de revista Ya. Había expectación, nos la habíamos hecho… en realidad la misma creadora había sembrado el deseo de verla. Mítica, siempre nueva, siempre única con énfasis en una mujer libre y fuerte que usa la ropa como un complemento con el suficiente espacio para dejar la personalidad aflorar.
Después de una introducción se dio paso a un desfile que primeramente situó a un número de modelos que iban pasando una a una y se iban quedando en orden sobre la pasarela, como una serie de columnas. La diseñadora desnudaba su trabajo frente a nosotros, eso era María Cornejo, una declaración clara de la moda que brota una y otra vez sin barrer lo establecido, sino que abraza el estilo y la vanguardia dejando fuera la ansiedad del circuito global del fast fashion.



Cuando se  retiraron las columnas de la pasarela comenzó el desfile, el mismo mostrado hace un par de semanas en el contexto de la NY Fashion Week y que claramente poseía la entrañable visión de una ciudadana del mundo. Con una paleta de colores acotada que iban desde el blanco, el hueso, beige, gris y una micro gama de azules hacían que la colección no tan solo fuese totalmente usable sino también combinable, una amabilidad que pocos diseñadores se permiten. La silueta, como sabemos era carente de ceñimientos sino mas bien sugerente del cuerpo femenino. Una a una las modelos caminaban sobre el recorrido generando un rico dialogo entre la creadora y su público. Con un corte clínico e impecable las telas lucían su calidad, una chaqueta corta de amplias mangas y de tela gruesa sobre un vestido drapeado de chiffon era la visión inmediata de que estábamos conversando con una creadora global, cuya maestría en mezclar materiales estaba a la vista. Los estampados eran un cuerpo cuya vida reflejaba el instante digital en el que se crearon. Avant Garde.

Al final de cuentas, María Cornejo huye de la moda, escapa de lo cierto y se arroja a una visión de lo que viene con completa humildad… y vaya como su ropa habla de ella. Carente de dobles significados y purista hasta la medula, la señora Cornejo dicta clase magistral de cómo finalmente es generar tendencias sin empujar los limites con agresividad, abraza una idea de moda perenne y que conquista poco a poco hasta generar cercanía con el producto creado.



Después del desfile a la señora Cornejo se le veía sonriente y amable, saludando personas y siendo una creadora en perfecta sincronía con lo antes presentando. Al acercarnos a conversar, no solo recibimos un cálido saludo y una conversación tremendamente enriquecedora, sino más bien saltaban a la vista las respuestas a preguntas como cual fue la inspiración o de donde venían sus creaciones. Claramente tanto inspiración y creación son arrastradas por la fuerte convicción de la visión de la creadora. Consecuente y comprometida con una moda que alimenta el más puro sentir de la indumentaria, despojado y brutalista.-


TEXTO: NICOLAS CASTILLO
FOTOS: RENE DE LA CRUZ



domingo, 1 de septiembre de 2013

SANTIAGO D-MODA S/S 2013-2014

Santiago D-Moda
Hilván por Hilván.
Fue en 1957 que Christian Dior, después de muerto,  cedió su puesto a Yves Saint Laurent  quien, un año después fue reemplazado por Marc Bohan, el cual dio paso a Gian Franco Ferré. En 1997 Ferré  entregó la dirección creativa a John Galliano, quien ya después expulsado  es sustituido por su asistente Bill Gaytten momentáneamente, para finalizar con Raf Simons a la cabeza de la casa de Alta Costura.
Como espectador, el mismo Valentino vio como sus pupilos Pier Paolo Piccioli y Maria Grazia Chiuri fundían en sus manos la tradición y calidad con que la marca se hizo conocida renovándola, potenciándola y haciéndola imperecedera.
Así, para abrir el Santiago D-Moda, Luciano Brancoli presento una colección en colaboración con sus alumnos del instituto AIEP. ¿Donde partía lo de Brancoli?. No se sabía a ciencia cierta, más que por el hilo conductual que marcaban algunos señeros vestidos. Abrió una poco fidedigna copia de la primavera verano de Dior Alta Costura de 2011, prolífica en tules y gasas negras, blancas, grises y humo, que para el ojo afilado constituye un agravante… Tanto esfuerzo puesto en una copia es un insulto para cualquier espíritu creativo. Sin embargo, lo que vino luego era más alentador. Jugando con los blancos y negros, el sr. Brancoli y sus alumnos se pasearon desde la pedrería hasta el maxi print. Pasando por una paleta de colores que discriminaba poco en cuanto al hilo conductual de sus vestidos. Una silueta alargada y estilizada se repetía en varios modelos y así también el bordado sobre tul color piel.
Terminado el desfile, en el estacionamiento del Alto Las Condes, el sr. Brancoli se vio animado agradeciendo a los asistentes, como cara visible de su propia marca. Marca que está pronta a cumplir cerca de 40 años y que como tal nos hace preguntar… ¿Habrá Luciano Brancoli sin Luciano Brancoli?. Caso sugerente en todos los modistos cuya carrera ya ha pasado del arrebol.
Finalmente, hay dos ramajes que constituyen el caminar de una marca, una es el pie familiar y que es donde la familia decide el legado de sus orígenes como el caso de Fendi o Blumarine y el pie de los inversores que inyectan a la marca fondos suficientes para que esta surja, se mantenga y prevalezca en el tiempo como en el caso de cualquier marca de conglomerado LVMH. En ambos casos se busca mantener un patrimonio que como tal debería perdurar y no morir con su creador, interesante seria comenzar a ver en  los creadores nacionales los resultados de su crianza en el equipo de trabajo e ir heredando un trabajo que se ha logrado hilván por hilván.
Al final del día, el trabajo del diseñador es lo que perdura. Si es necesario que una marca prevalezca, así se hará… La selección natural también hace su parte en la industria de la moda. Por algo hoy en día no existe un Oso Troncoso o una Laura Rivas en pasarela. Esto, si se tiene los meritos para aferrarse a la construcción de identidad de marca gracias al trabajo existente  y de cómo la sangre nueva puede tomar ese dialogo histórico y transformarlo en una mirada al futuro.-



TEXTO : NICOLAS CASTILLO
FOTOS: RENE DE LA CRUZ


martes, 6 de agosto de 2013

SANTIAGO FASHION WEEK (SFW) DIA 2

Santiago Fashion Week.
“La reivindicación del producto local”
Mucho se habló de la sensación dejada por el SFW en su primera jornada, una sensación negativa, claramente, con gusto a poco y con una opinión que iba en desmedro del acontecer local de la moda. Sin embargo y para la sorpresa de muchos, el segundo día (y final) trajo consigo gratas sorpresas de la mano de los creadores nacionales. Oportuno es mostrar diseño local en la que es la semana de la moda capitalina.
Con la concurrencia casi a tope, se dio inicio a una pasarela marcada por la expectación en el dialogo a presentar por los dueños de casa: Karyn Coo, Josefina Barros y Claudio Mansilla.
Parece una apuesta segura poner en pasarela el trabajo de Karyn Coo cuya fortaleza se centra en no perder el norte creativo, sin sobresaltos presenta una colección que de principio a fin habla de femineidad y fortaleza, de lo diáfano y lo potente. Un juego de dualidades que se ve en los cortes, muchas veces asimétricos entre el delantero y la espalda. En la mezcla de materiales, en el brillo y en el opaco. Todo en un constante equilibrio en donde estas dualidades compiten a favor de la integración en los looks. Desde maxi lentejuelas hasta una paleta de colores que iba del plateado al vino, pasando por los dorados y los blancos huesos. Hubo detalles en los hombros que potenciaban la idea de una mujer fuerte mezclados a su vez con cortas y severas minifaldas. Prevalece en Coo un espíritu ultra femenino que afirmaba, pasada a pasada una mirada acerca del vestir de la mujer y que logra incentivar de modo local a una clientela ávida del tono actual de la moda global.





El siguiente desfile, a cargo de Josefina Barros concentró una apuesta sin pretensiones acerca del concepto que ronda una colección. Chalayan decía tiempo atrás que “… el concepto es más importante que el vestido en si…” y Barros antepuso a “La Quintrala” ante todo. Una silueta olvidada en el calce ajustado, naif, texturas sobre texturas en el mismo tono y con aire de una elegancia aterciopelada. Simple y de líneas duras, Barros nos llevó por un recorrido histórico en el momento en que hablamos del 2013.


Si uno ha recorrido un poco la escena de la moda local, habrá notado la siempre cauta intervención del llamado a cerrar el SFW, Claudio Mansilla quien sumado a su destreza en el corte y confección sumó ahora una serie de accesorios hechos en cobre, severos cuellos, rígidos cinturones y orgánicas aplicaciones que a ratos recordaban la colección de Alta Costura de de Atelier Versace de 2012. Con una silueta entregada a los talles altos e hilada por el negro en contraste con el cobre, Mansilla hizo un ensamble entre propuestas nuevas y otras pasadas, haciendo siempre querer ver lo nunca antes visto hecho por este creador. Una pieza inolvidable: Una falda sobre la rodilla hecha con escamas de cobre cuya sonora aparición deslumbró a la audiencia. Un detalle que da cuenta de que la maestría se traslada de la seda al metal sin problemas y a su vez nos cuestiona que la habilidad del diseñador aun no encuentra su punto más alto.



Después de dos magros días, Santiago Fashion Week dio por finalizado su intervención en la escena de la moda capitalina, sepultando el nombre bajo los detalles de producción y organización, con un deplorable primer día y un gran acierto en el segundo. Con responsabilidad atribuiría que el evento, de esnobista carácter, pasó desapercibido, lujo que no se daría este en otra capital. Varias veces escuchamos hablar de la alicaída industria de la moda nacional y son este tipo de eventos que demuestran lo contrario, en contra de todo, la moda nacional marcó un precedente en cuanto a la calidad y claridad en las propuestas y a todas luces nos demuestra que un evento no puede sostenerse solo con traer a pasarela a una modelo medianamente conocida o una fiesta de cierre con varios asistentes. No, en un evento de moda, lo más importante es la moda en sí misma y dejar ese norte de lado es entregarse por completo a hacer algo sensacionalista más no sensacional.-

TEXTO : NICOLAS CASTILLO
FOTOS: RENE DE LA CRUZ

sábado, 3 de agosto de 2013

SANTIAGO FASHION WEEK (SFW) DIA 1

Santiago Fashion Week.
De los eventos a nivel global, el apellido “Fashion Week” es por lejos el más ansiado y esperado entre editores, productores, coleccionistas y consumidores de cada localidad. Por lo mismo, que se apellide a Santiago con un Fashion Week es subir a rango de evento internacional lo que ayer presenciamos en el subsuelo de Hotel W. Y es por eso que las expectativas eran altas y no solo altas sino sublimes en relación a lo que acarrea que se llame Fashion Week a una pasarela que en su primer día de estreno mostró cuatro desfiles de los cuales se carecía de invitados locales. Raro, si se le llama Santiago Fashion Week a un evento exento de personas competentes en la industria local, tanto editores o creativos. Raro es que un evento de este tipo deje a la prensa en una esquina rezagada y cuyo rol es fundamental en la difusión de la moda y del evento mismo. Raro es también que la ejecución curatorial de lo presentado fuese inconexa, sin un punto de partida claro y sin lugar a dudas, una llegada fría y desazonada.
Para abrir la pasarela, la peruana Jenny Duarte escogió dos looks hechos en bambula cruda, sentando precedente en relación a la textura a usar, algodones y lanas tejidas, todo orgánico y con una fresca primera vista, frescura que se perdía debido a las pesadas intervenciones en  el paño que consistían en romper el esquema liso de una mini falta e intervenirlo con una textura abultada y remachada con costuras lineales. Se declaró el principio del maxi corto, pequeños shorts acompañados de entallados blazers con una silueta favorecedora más no innovadora, lo que hace que la tensión de la información superior logre su equilibrio con una propuesta de calzado acorde a lo que hay arriba, caso inexistente ya que como contraposición a lo orgánico de la propuesta de la diseñadora se encontraban los zapatos en sus diversos formatos, altos y materiales, desde el crochet a la escarchilla plateada. Al fin y al cabo una serie de detalles que iban en desmedro de una propuesta inmadura creativamente, como el deshilado en un solo look o el uso de flores pegadas a la prenda. Tibio.




Bucólica y Asimétrica, Morena Rosa presentó su colección con claros remanentes de Cavalli, con interesantes apuestas en blanco y negro que sugerían un remanso en una colección prolífica en estampados y donde la paleta de colores era el gran conector al no existir una silueta que hablase por sí misma. Estampados coloridos, bloques de blanco y negro, olvidadas maxi tachas todo en una sola pasarela que rápidamente podrían confundirse con el invitado siguiente. 


Benito Fernández quien presentó livianos vestidos de verano, estampados y con un largo sugerente, sin nada nuevo que mostrar más que una muy buena calidad en el textil usado cuya frescura era envidiable, merito para el diseñador y el uso de un material que parecía vivo.


Para dar cierre al evento, el barroco funk de Cavalera hizo una entrada triunfal. Ultra urbano, ultra recargado, tremendamente agresivo y usable, una propuesta que se puede desmenuzar hasta el hilván y que tiene frescura suficiente para quedarse con gratas rentas para el verano. Por fin una marca que deja el pitillo masculino y que entrega al hombre una apuesta viril y colorida con estampados que hacían memoria en el grafitti de pared. De buena manufactura y con un estilismo entretenido, Cavalera rescató de cierto modo lo antes visto. Concecuente con la idea principal mantuvieron un discurso creativo de principio a fin lo cual habla de una sintonía con el rigor de trabajo.



La seguidilla de desfiles no solo habla de un desgaste curatorial de la organización sino que tal mixtura debería tener una sintonía en relación a lo cualitativo. En ese contexto hay un sinfín de detalles que van en desmedro de lo que se ha llamado Santiago Fashion Week. No hablaremos de etiquetas en zapatos, ni costuras deshilachadas, sino que atenderemos a la columna del evento que es la pasarela, cuya responsabilidad es la más grande. El trabajo debe hablar por si solo y por si solo este evento da cuenta de la industria local. Terrible seria la sensación de un verdadero reportero de moda al ver como el inflado nombre de FW queda colgando de una huila al presenciar lo antes visto. Empezando por como se ha manejado el evento en sí, dejando medios afuera y espacios reducidos para el debate de moda. Peligroso, porque se abandera a un evento con el nombre de una localidad donde todos sabemos, conviven exponentes de calidad y cuyo trabajo no fue visto ni tomado en cuenta. Peligroso, porque el medio nos involucra a todos y todos somos el medio. Como primer día hay algo de decepción, sin embargo queda otro por ver,.

LAS FOTOGRAFIAS DEL DESFILE COMPLETO EN https://www.facebook.com/pages/circulomagcom/162951550551813
TEXTO : NICOLAS CASTILLO
FOTOS: RENE DE LA CRUZ