Vida y obra del ahora latinoamericano.
Comercialmente atractiva y decepcionante en lo conceptual,
el Latin Trends de este año arroja sobre las marcas latinoamericanas una serie
de conclusiones que, favorables para algunos, no deja de ser inquietante para
el hacer de la moda que se genera en el territorio local.
El miércoles 20 de este mes y amparados por Parque Arauco,
Latin Trends 2014 convocó a una selección de diseñadores latinoamericanos para
mostrar sus colecciones primavera verano de 2014 – 2015.
Abrió el desfile la
marca argentina María Cher cuya propuesta está asociada al minimalismo
estructural pero a la sobre exposición de estampados, sublimados, teñidos y
bordados. Hicieron un magro y poco relevante resumen de una colección cuyo look
book es un paseo por el alto verano argentino que suma tendencias globales a
una marca con un reconocido sello local de carácter trasandino. Consolidaron el bloque de estampados en una
relajada silueta que hace reposar la ropa sobre el cuerpo y no al revés. Había
de todo y todo apenas hilvanado por una idea de producto que se encaja en una colección
vendible pero poco reconocible.

Karyn Coo introdujo una serie de textiles y texturas a una
micro colección cuya silueta era a ratos poco sentadora, con el talle alto en los
pantalones y siempre poniendo énfasis en la cintura media, la diseñadora acompañó
a algunos de sus looks con una masculina blusa blanca y que bueno… no hay nada
nuevo en ella. Laboriosa, la sra. Coo diseñó lo que parecía una línea Crucero,
relajada y en algunos momentos llamativa, como y citando a Matias Hernan, con
un detalle constructivo valorable en el ultimo vestido, el cual pudo haber
permeado de un modo u otro al resto de la línea Pre Verano.

Cecilia Hernández, la ecuatoriana radicada en Buenos Aires
es la cabeza creativa de Talitha Ind, cuya colección mostrada en la BAFWeek
contó con mucho más tiempo de desarrollo que la muestra coctelera con que la
vimos acá. No pudimos ver el desarrollo conceptual de una colección inspirada
en “…criaturas surreales intervenidas con técnicas lisérgicas…”. Abrió una
chaqueta motoquera con maxi aplicaciones metálicas sobre una falta
serpenteante, la que dio inicio a un desfile atiborrado en sublimados sobre
gasas y tafetanes, volados y volúmenes asimétricos que a pesar de su aire
digital conservaba un sesgo naturalista y fractal. Pequeño viaje en un san Pedro
textil.

La línea de hombre de Magdalena Olazábal fue una
singularidad ya que transitaba por una paleta de colores que divagaba entre el
azul, celeste, cerúleo y gris y que manejaba texturas y cortes clásicos de modo
usable y diverso. No exento de toques lúdicos el conjunto de chaleco de punto
con bloques de colores y el maxi short era un look defendible y masculino cuya
proeza está en cautivar al hombre chileno en el uso de prendas frescas y con
personalidad. Lo presentado para mujeres había un aire severo… Respondiendo un
sexo al otro, llevando al hombre a la forma femenina y la mujer a la hombría, habría
que ver la colección completa para esbozar una idea del panorama que MO Store
quiere mostrar.

La tucumana Sabrina Sastre presentó a través de Clara Rosa
una colección prolífica en la técnica de sublimación sobre tela. Entre arriesgada
y segura crea retículas y tramas visuales en blanco y negro cuyas formas
divagan en el zoom naturalista generando achurados en el paño blanco. Sus
duetos de texturas visuales daban por resultado dinamismo al trabajo de una
diseñadora que, con seguridad, crecerá en el tiempo… y en la técnica.
La artesanal muestra de Viviana Uchitel proponía algunas de
las más conocidas (y milenarias) técnicas de teñido. Una a una, las piezas se
dibujan, cortan, cosen y tiñen para dar por resultado una imagen contemporánea y
anacrónica del vestir con color. Organza en degradé en vestidos ligeros cuyas formas ya vistas adquirían un
aire renovado debido a los diferentes formatos en el que el tinte se aplica.
La Joya hizo del cobre no una aplicación sobrepuesta en la
tela sino hizo del metal un paño en sí mismo, gran valor estético y conceptual
ya que aportaba brillo y transparencia a una colección sin más miramientos que
la intervención misma sobre estructuras clásicas de vestir. Algo vintage, algo
actual… Algo. Los vestidos en “cuprum blocking” eran sin duda una bella hazaña
junto con un abrigo de lo que parecía un lamé menos procesado pero que en
alianza constituían una inversión visual con una proyección particular.
La post – deconstrucción es un sello de Urenko. Mostraron una colección cuya maxi silueta era un estupendo hilo conductor, con interminables paños, los diseños creados por Nicolás Bertolo y Anita Nava transitan siempre por un camino geométrico y diáfano al que suman el estampado digital sobre prendas que arquitectónicamente están hechas para provocar espacios entre el cuerpo y la indumentaria.
La sintética propuesta de la argentina Andrea Urquizu sitúa
al dueto blanco y negro como hilo conductor de una colección cuya fortaleza es
entregar líneas básicas al vestir femenino y masculino. Sin una gran innovación
de por medio, Urquizu plantea prendas simples y ponibles.
Seductora y comprometida con una arquitectura imponente,
Evangelina Bomparola sorprende con una línea clásica y elegante entre
monocromos de colores que iban desde el amarillo canario en un conjunto de
short entallado y blusa de gasa hasta un
fucsia potente en un vestido asimétrico en el que el paño de viscosa flotaba
libre sobre una estructura a la medida. Una propuesta ligada a lo atemporal y clásico,
Bomparola hace el ejercicio de vestir a mujeres de todas las edades
La brasileña Lenny Niemeyer presenta una serie de pasadas
basadas en la “super-comodidad”, sencilla y fresca y a la vez compleja y medida
estampa sobre su paño textil cuerpos
florales difusos y llevados al microscopio, petalos y pistilos de orquídeas, crea
una colección sumamente primaveral y exquisita.
Finaliza, Jorge Duque para Pineda Covalin quien se vale de
seda estampada para crear vaporosos y suntuosos trajes… siempre en crucero,
siempre en verano, la propuesta es potente y con personalidad. Para e hombre
propone trajes de un solo cuerpo de estampado acompañados de camisa blanca o en
conjunto azul cobalto que vibraba sobre una seda con tintes naranjas. Para las
mujeres, Pineda Covalin ofrece clásicos mezclados con su sello característico.
La moda es un marca pasos del momento actual por el que
cursa cada reducción territorial donde trabaja cada creador y era de esperar
que eso se viera en el desfile. Por ejemplo, los diseñadores argentinos
transitaron por el camino de la digitalización del estampado y se notó en cada
trabajo visto y así también un peso algo lúgubre, desprovisto de color y
riesgo.
Al final de la jornada Latin Trends ofrece una variada gama
del trabajo en proceso del diseño latinoamericano. Pequeñas muestras del
trabajo individual hace presagiar una curatoria centrada en lo comercial,
vendible y listo-para-usar. Se le quita el discurso al diseñador para entregar
una breve reseña de lo que es su trabajo… Lamentable si se piensa en el tiempo
que cada uno toma para desarrollar su propuesta.
Texto : Nicolás Castillo
Fotos : René de la Cruz
Equipo Circulo Mag
para ver mas https://www.facebook.com/pages/circulomagcom/162951550551813